jueves, 26 de septiembre de 2013

Una Madre soporta a gritos mudos

Aquí habla hoy una madre que quería ser madre desde el primer momento que escucho llorar a su pequeño príncipe... pero la vida, Dios y siempre una mano enemiga se interpuso.
En medio de una gran alegría, tuvo que tomar el control de la situación, y poniendo su mejor sonrisa paso aquella puerta donde despide lo que eran cuentos y sueños para convertirse en realidades y logros; después de declarar todo lo que sufría y padecía reía de si misma porque sentía que había logrado su mayor hazaña: el hijo que estaba por dar a luz.


Acompañada de toda la corte de ángeles que siempre le protegieron entro a sacar al mundo a un príncipe del cielo. Lo arrancaron de sus entrañas, sintiendo una tristeza profunda mezclada con inmenso dolor, fue satisfactorio escucharlo llorar desde el primer momento, a la vez la embargada una felicidad indescriptible!!, nadie le dijo que la felicidad muchas veces se viste de tristeza y que sientes las dos cosas al tiempo.



Luego de estar mas 12 horas en completa confusión, solo pudo cargar a su pequeño unos minutos; luego empezó a dibujar mentalmente que su realidad no era como se lo había soñado; y comenzo a invadirla un vacío desolador. No sabia que sentía y debía controlarlo, controlar que? las ganas de gritar y decir que le duele hasta el alma, que amor de madre es dolor infinito y vacío extremo? que amor es dolor y felicidad es tristeza? quien entiende eso?? cuando todos te felicitan... porque? si no puedes tener a tu hijo en brazos!!! te felicitan por soportar? por experimentar en carne propia lo que llaman amor de madre?? madre de quien? si el bebe no esta en brazos!!!


A partir del segundo día de dar a luz al príncipe conoció el amor de padre, aquel que que tiene una sonrisa a pesar de no haber dormido nada, el que resuelve cosas que nunca supo y que hasta unas horas atrás no sabia que existían... ahí otra vez la invade la confusión... debe asumir otro rol? pero esta cansada, le sigue doliendo el cuerpo y le empieza a pesar el alma... nadie alcanza a sentir el dolor físico de una madre y el desgaste espiritual de ella menos un padre que empieza a sentirse como el superheore de la situación quien protege al hijo porque se supone que la madre ya paso lo peor dar a luz... las horas dicen que no, que lo mas duro esta por llegar y viene en gotas amargas.

Al sentirse desorientada, adolorida y desilusionada, la peor noticia la invade, el hijo se convierte en un recuerdo, en una foto y en un vídeo, pero no esta ni estará por tiempo indefinido, toda la lucha se agudiza, pero en torno al hijo, la madre solo debe permanecer ahí, inerte a la información del padre que al principio es oportuna y justa. A medida que pasan los días lucha la madre por ser madre y ocupar el lugar para el que se ha preparado 9 meses y quizás toda su vida, su único apoyo y compañía es su madre, porque ahí se vive que madre solo hay una y vive y siente lo que el hijo soporta.

La madre salia adelante, y el hijo también, pero continúan separados, la madre llora y anhela su encuentro tratando de armar las ilusiones rotas... cuando los ángeles del cielo anuncian que el encuentro esperando se dará surge un padre que se adueña de las ilusiones remendadas de la madre y domina la situación, un padre fuerte y egoísta que no comparte su amor, que olvido que esa madre era esposa y que entrego todo para ser madre, un padre ciego que no quiere ver cuanto sufre la madre por no tener a su hijo porque no se puedan realizar los sueños que se tenían, para cada minuto había un sueño para cumplir y todos se quebraron por una mano negra... sin que la madre tuviera culpa de nada sigue soportando dolores físicos y espirituales para poder acortar el tiempo del encuentro; mientras el padre borra de su horizonte la esposa que era, lo que la deseaba... haciéndola sentir en solo el empaque en que vino el hijo... olvidando las ilusiones que construyeron juntos; la actitud volcada al hijo que siempre dicen que hay de parte de la madre ocurre de forma contraria enfriando y quebrando el corazón de la madre, al punto de avisorar que en un tiempo próximo no habrá el mismo matrimonio de antes si el padre no entiende y lo recupera.

Al final las ilusiones se quiebran, los hijos llegan, los padres se construyen y la madre soporta a gritos mudos dolores con tristezas y felicidades con amor amargo demasiado difíciles de comprender por alguien que no ha vivido lo soporta una madre sin su hijo y con una maleta de ilusiones rotas pero toca cerrar el equipaje porque debe continuar el viaje de la vida... sola? con el hijo por fin en brazos? con el padre? cambiara el padre?

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